Aprobado el proyecto definitivo para recuperar más de 50 hectáreas de la marisma de Mera
El Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico dio luz verde definitiva a las obras de restauración de las marismas de la Enseada de Mera, en la Ría de Ortigueira. Esta intervención está financiada a través del programa europeo LIFE y tiene como principal objetivo reparar el daño ambiental acumulado durante décadas en el humedal.
La actuación se centrará en la retirada de rellenos artificiales, diques y esclusas obsoletas que pertenecían a antiguas granjas acuícolas que ya no están activas. Al eliminar estos obstáculos, el agua de mar volverá a entrar limpia y regularmente con las mareas, restaurando la dinámica natural y la salud biológica de más de 50 hectáreas de tierra intermareal.
El proyecto final incluye un plan de trabajo enfocado a la restauración ecológica, priorizando la demolición de elementos que bloqueen el ecosistema. El documento técnico elaborado por el Ministerio establece como solución el desmantelamiento completo de los diques, terraplenes y diques artificiales que dividen el humedal. Estas antiguas barreras suman una longitud total de casi tres kilómetros y retienen masas de agua estancada, impidiendo que el ciclo de las mareas limpie los fondos de la marisma.
Las tareas de demolición requerirán la movilización y retirada de más de 48.000 m3 de piedra, tierra y bloques de hormigón. Paralelamente, el proyecto contempla el derribo del complejo de puertas metálicas y de hormigón que se encuentran en estado ruinoso y con graves problemas de corrosión.
Plan ambiental para recuperar flora e fauna
La cala de Mera forma parte de la Red Natura 2000 y está catalogada internacionalmente como humedal de importancia estratégica por la Convención de Ramsar, sirviendo como refugio y zona de alimentación para multitud de aves acuáticas protegidas. El proyecto técnico busca regenerar los hábitats de la marisma gallega, lo que permitirá frenar la degradación de los suelos, oxigenar los fondos y recuperar la vegetación autóctona que se había perdido por el estancamiento del agua.
El plan medioambiental también se centrará en erradicar la flora invasora que se ha extendido sobre sesenta mil metros cuadrados debido a las alteraciones del suelo sufridas en los años ochenta. Cuadrillas de trabajadores arrancarán amplias superficies de juncos, pampas y eucaliptos para promover exclusivamente la recolonización natural de plantas halófilas y subhalófilas, especies nativas adaptadas a ambientes salinos y necesarias para consolidar las llanuras del estero. El objetivo final es restablecer el equilibrio biológico original para asegurar el futuro de las poblaciones de aves acuáticas protegidas que utilizan la cala como zona de cría y descanso migratorio.
Las obras incluyen un riguroso plan de vigilancia ambiental que controlará la calidad del agua, la evolución de la fauna y el estado de los sedimentos tanto durante los trabajos en la zona como en los años posteriores a su finalización. Este seguimiento técnico prestará especial atención al entorno de la ría para garantizar que los movimientos de tierras no interfieran negativamente en la actividad productiva de la zona.
Valentín Calvín: “La recuperación de la cala tiene un enorme significado”
El alcalde de Ortigueira, Valentín Calvín, destacó el "enorme significado que tiene el inicio de esta recuperación para el futuro del municipio". El alcalde afirma que la intervención en la marisma de Mera demuestra un compromiso real con la conservación de nuestro patrimonio natural y pone en valor "un entorno del que estamos profundamente orgullosos". Calvín señala también que la limpieza del corazón de la ría “traerá beneficios directos que van mucho más allá de lo ecológico, ya que una marisma viva y funcional es el mejor motor para un turismo sostenible y una garantía de futuro para los bancos pesqueros locales, cuya productividad depende directamente del equilibrio ambiental de estas aguas”.